Control de bonos de sesiones, revisión de la clienta el día que toca e historial de cada tratamiento. Empieza con el plan gratis para siempre, sin tarjeta.
Lo que paga el centro no es el tratamiento suelto: es la clienta que compró diez sesiones y vuelve a por la undécima.
El bono se vendió en enero, las sesiones se fueron dando sueltas, y ahora nadie sabe si le faltan dos o cuatro. Cuando la cuenta se lleva de memoria, o el centro regala una sesión de más, o la clienta se va con la sensación de que le han quitado una. Las dos cosas salen caras.
Ha hecho cinco de diez sesiones y ha parado. Si nadie lo mira, el bono se queda a medias, el resultado no aparece, y ella les cuenta a sus amigas que no funciona. Ver quién tiene sesiones pendientes y lleva tiempo sin venir es lo que devuelve a esa clienta.
Todo tratamiento tiene su fecha de mantenimiento. Si en ese momento no se convierte en cita, se convierte en olvido, y la clienta vuelve cuando el efecto ya ha pasado, si es que vuelve. El historial te enseña quién está en la ventana de revisión ahora mismo.
Pensado para quien vende tratamientos completos, y no solo horas sueltas.
Das de alta el bono y cada cita descuenta una sesión sola. Cuántas lleva y cuántas le quedan está en la ficha de la clienta, para ti y para ella. Se acabó contar de cabeza. Es una función del plan Profesional.
Qué se hizo en cada sesión, cuánto se dejó entre una y otra, la observación de la profesional. Quien la atienda la próxima vez lo lee antes de empezar, aunque no fuera quien la atendió la primera.
Un tratamiento de noventa minutos no puede entrar en un hueco de treinta. Cada servicio tiene su duración real, y la agenda solo ofrece las horas donde cabe entero, también cuando es la clienta quien reserva sola.
Seleccionas a las clientas con bono pendiente, o a las que llevan dos meses sin aparecer, y le mandas un mensaje a ese grupo. Es lo que más factura recupera en un centro, porque le habla a quien ya ha comprado una vez. Es una función del plan Profesional.
Cuánto ha entrado, qué tratamiento vende más, cuántas clientas han vuelto. En estética, el porcentaje de vuelta es el número que decide el mes siguiente.
Empieza en el plan Gratis y cambia cuando necesites bonos y comisiones. Sin tarjeta de crédito, cancela cuando quieras.
Toda cuenta nueva empieza con 30 días con las funciones de los planes de pago. Cuando se acaban, tu cuenta no se bloquea: pasa al plan Gratis y las clientas, los bonos y el historial siguen donde estaban.
* Mientras la cuenta siga en uso: 6 meses sin ningún acceso y se cierra. Avisamos tres veces por correo antes; basta con iniciar sesión para mantenerla. Consúltalo en los Términos de Uso
Precios en euros. Al finalizar la compra verás el importe final en tu moneda local, gestionado por nuestro proveedor de pagos Paddle.
Sí, y es uno de los motivos por los que un centro necesita algo más que una agenda. Das de alta el bono, cada cita descuenta una sesión, y el saldo queda visible en la ficha de la clienta. Es una función del plan Profesional.
Sí. El listado de clientas te enseña quién tiene sesiones pendientes, y desde ahí llamas a las que se quedaron a mitad del tratamiento.
Puede, y debe. Defines la duración real de cada servicio, y tanto tu agenda como la reserva online solo ofrecen horas en las que ese tratamiento entra completo.
No. Ni los 30 días con las funciones de pago piden tarjeta, ni el plan gratis para siempre.
Pueden. Cada profesional tiene su agenda, sus servicios y su porcentaje de comisión, en el plan Profesional. El plan Gratis cubre 1 profesional.
Se quedan donde están. La cuenta pasa al plan Gratis sin bloquearse, y clientas, bonos e historial siguen disponibles en cuanto contrates un plan de pago.
Empieza con el plan gratis para siempre, sin tarjeta. Da de alta tu primer bono hoy.
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